Camas dobles de madera 210 x 170 x 120 cm - roble natural - diseño rústico con cabecero alto
Descripción del producto
Cama doble de madera diseñada para completar dormitorios principales y habitaciones de invitados con una estética cálida y natural. Su estructura de líneas rectas combina un cabecero alto con un piecero amplio y patas robustas, creando una base estable para el descanso cotidiano.
Materiales y acabado
La estructura presenta un acabado de roble natural con vetas visibles, cambios de tono y detalles que aportan una apariencia rústica. El cabecero incorpora un panel central de madera enmarcado, mientras que el piecero mantiene el mismo acabado para conservar la continuidad visual. Las superficies amplias y los cantos definidos refuerzan el carácter sólido del diseño sin añadir elementos decorativos innecesarios.
Características funcionales
El cabecero alto delimita visualmente la zona de descanso y permite apoyar la espalda cuando se utiliza la cama en posición sentada. Los largueros laterales y las patas de sección ancha contribuyen a distribuir el peso de forma equilibrada sobre una superficie firme y nivelada. El espacio libre bajo la estructura facilita la limpieza del suelo y ayuda a mantener el dormitorio ordenado. Su acabado natural combina con ambientes rústicos, industriales, clásicos o contemporáneos.
Contenido del paquete
- 1 cama doble de madera con cabecero y estructura de soporte
Dimensiones
- Largo: 210 cm
- Ancho: 170 cm
- Alto: 120 cm
- Superficie recomendada para el colchón: 200 x 160 cm
Entrega e instalación
El producto se entrega embalado y protegido para reducir el riesgo de golpes y rozaduras durante el transporte. El montaje debe realizarse sobre una superficie firme y nivelada siguiendo el orden indicado en las instrucciones. Se recomienda ajustar primero el cabecero, el piecero y los largueros laterales, y comprobar después que todas las uniones permanezcan firmes antes de colocar el colchón.
Consejos de cuidado
Retirar el polvo con un paño suave y seco siguiendo la dirección de la veta. Para tratar manchas superficiales, utilizar un paño ligeramente humedecido y secar la zona inmediatamente. No emplear estropajos, disolventes ni productos abrasivos que puedan alterar el acabado. Evitar la exposición prolongada a la luz solar directa y revisar periódicamente las uniones, las patas y los elementos de fijación para conservar la estabilidad de la estructura.